Es engañoso que Keiko Fujimori haya reconocido sin cuestionamientos su derrota electoral del 2021
Keiko Fujimori se presentó como una candidata que acepta democráticamente los resultados para distanciarse de los comportamientos de su contrincante Roberto Sánchez. Sin embargo, la afirmación es engañosa.
Durante una conferencia de prensa, la electa presidenta, Keiko Fujimori, brindó un balance de las elecciones del 2026 tras su victoria sobre Roberto Sánchez. En ese contexto, afirmó:
“Yo entiendo cómo se puede sentir [Roberto Sánchez], porque yo he estado en el otro lado en tres oportunidades. Y yo he reconocido los resultados en cada uno de los procesos electorales”.
Si bien Fujimori reconoció sus derrotas en 2011 y 2016, el caso de 2021 fue distinto. «La Viñeta» detectó evidencias donde Fujimori y el partido político Fuerza Popular cuestionaron los resultados de dicha elección.
Cuestionar el resultado
Tras perder la segunda vuelta de 2021 frente a Pedro Castillo, Fujimori y su partido Fuerza Popular desplegaron una estrategia para cuestionar, revertir o desacreditar el resultado electoral.
Esta estrategia incluyó denuncias de un supuesto fraude en mesa, pedidos masivos de nulidad de actas electorales, acciones legales para acceder a padrones o listas de electores, y una solicitud de auditoría internacional al proceso.
Sin embargo, dichas acciones no tuvieron resultados.
Los pedidos de nulidad de actas fueron rechazados o declarados improcedentes por los órganos electorales, que no encontraron sustento en las alegaciones de fraude.
Varias denuncias por presunta falsificación de firmas fueron archivadas por el Ministerio Público al no acreditarse la existencia de delito.

El pedido de acceso a la lista de electores, que contenía información de todas las personas que participaban en las elecciones se les fue denegado.
Recién este año, Fuerza Popular consiguió una resolución judicial favorable para acceder a la lista de electores del proceso 2021, aunque sin datos sensibles como firmas, huellas o fotografías.
También realizaron un pedido de auditoría internacional, dirigido especialmente a la OEA, la cual fue rechazado por el Ejecutivo, ya que no podía romper su neutralidad atendiendo una demanda de un partido político.
Irónicamente, la Misión de Observación Electoral de la OEA no encontró irregularidades graves en la elección, y felicitó a los organismos electorales por su desempeño.

En consecuencia, la afirmación de que Fujimori ha aceptado democráticamente sus derrotas omite el episodio electoral del 2021 es engañosa. Ya que tras su derrota, utilizó todos los mecanismos para anularla acompañado de un discurso de fraude.
Jairo Rodríguez
Periodista
Periodista de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, con experiencia en investigación, verificación y monitoreo mediático. Especializado en acceso a la información pública y periodismo de datos.