El discurso contra los pobres de la candidata Victoria Ccanto

El discurso contra los pobres de la candidata Victoria Ccanto

La candidata presidencial por Perú Federal se viralizó por una entrevista donde afirmó que hay muchos pobres porque quieren.

Por: Jairo Rodríguez
27 de febrero de 2026

Victoria Ccanto, candidata presidencial por el partido Perú Federal, generó controversia tras una entrevista donde expresó una serie de afirmaciones sobre la pobreza.


Tras analizar detalladamente sus declaraciones, se detectó el uso de estrategias discursivas que culpabilizan a las personas pobres por su situación e ignoran condicionantes estructurales de la pobreza.


Hay muchos pobres que son pobres porque quieren


Esta frase, aparentemente simple, es una explicación superficial, ya que parece dar cuenta de un fenómeno complejo mediante una causa única y comprensible, pero en realidad oculta una complejidad del problema.


Este tipo de afirmaciones atribuyen a la pobreza exclusivamente a decisiones individuales, asumiendo que las personas eligen estar en situación de pobreza por falta de voluntad o esfuerzo.


Lo que convierte a la pobreza en culpa personal, eximiendo de responsabilidad a entidades económicas, políticas públicas y sistemas sociales que generan y reproducen desigualdad.


Según el INEI, más del 70% de la fuerza laboral peruana trabaja en condiciones de informalidad, sin seguridad social, sin estabilidad, sin protección legal. Además, el salario mínimo en el Perú es de 1025 soles mensuales, insuficiente para cubrir la canasta básica familiar.


Cifras del INEI con fecha de cierre en febrero del 2026


Cabe resaltar que una enfermedad grave en la familia puede destruir económicamente a hogares que estaban apenas sobreviviendo. De la misma forma que nacer en zonas rurales sin acceso a educación de calidad, transporte adecuado o servicios básicos.


Convertir la pobreza en culpa personal es analíticamente erróneo, exime responsabilidad a gobiernos, empresas y estructuras económicas, mientras estigmatiza a quienes sufren las consecuencias de la desigualdad estructural.


Se llenan de hijos estando en pobreza, está mal


Esta segunda afirmación identifica un problema real —la alta fecundidad en sectores de pobreza— pero lo trata desde una perspectiva de inferioridad que culpa directamente a las personas sin analizar causas.


La frase asume que las personas pobres se llenan de hijos por irresponsabilidad o falta de planificación, ignorando múltiples factores que explican los patrones de fecundidad.


Como la falta de acceso a educación sexual integral, que es profundamente desigual en el Perú. Así como el acceso limitado a salud reproductiva.


En el Perú, hay casos de muchos embarazos no son resultado de decisiones libres sino de violencia sexual, presión de pareja, o ausencia de autonomía reproductiva.


Es más, en algunas comunidades, tener muchos hijos responde a valores culturales sobre familia, continuidad generacional, o necesidad de mano de obra para subsistencia agrícola. 


Tratar el tema como simple irresponsabilidad individual deshumaniza a las personas y bloquea respuestas efectivas. La política pública adecuada no es juzgar moralmente sino garantizar educación sexual, acceso universal a anticonceptivos, servicios de salud reproductiva, y autonomía de las mujeres para decidir sobre sus cuerpos y vidas.


La mayoría de los pobres busca el primer placer… el placer es como opio


Esta es la afirmación más grave porque opera como deshumanización. La candidata caracteriza a las personas pobres como seres que no piensan ni planifican, que se rigen por impulsos inmediatos, que buscan placeres de manera irracional.


Esta caracterización es profundamente clasista. Las personas con bajos recursos se ven en la obligación de planificar constantemente con recursos mínimos, tomando decisiones económicas más complejas que sectores acomodados.


Calcular cómo estirar 20 soles para alimentar una familia varios días requiere de capacidad de ahorro.


La afirmación de que buscan el primer placer como opio no describe comportamiento real sino que proyecta prejuicios clasistas. Convierte a un grupo entero en menos racional por su condición económica.


La responsabilidad de candidatos


Las personas que buscan cargos de representación política tienen responsabilidad especial sobre el impacto de sus palabras. Sus declaraciones no son solo opiniones personales sino pronunciamientos que moldean debate público y legitimidad de políticas.


Cuando una candidata presidencial caracteriza a la mayoría de la población como responsable de su pobreza y como seres irracionales que buscan placer, está contribuyendo a normalizar el desprecio hacia sectores vulnerables y está habilitando políticas de exclusión.


La libertad de expresión protege el derecho a opinar, pero no exime de responsabilidad, porque tiene efectos reales, ya que refuerza la discriminación, dificulta políticas inclusivas, y perpetúa desigualdad.

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